23 (VI) 1. Retorno al De Sanctis. ¿Qué
significa y qué cosa puede y debe significar la aseveración de Giovanni
Gentile "Volvemos a De Sanctis"? (Cfr.
entre otros el 1° número de la revista "La Cuadrivía")*
Y a su vez: ¿Qué significado puede y debe llegar a tener? ¿Significa
"volver" mecánicamente a los conceptos que desarrollaba De Sanctis en
torno al arte y la literatura, o significa asumir con respecto al arte y a la
vida una actitud similar a la asumida por De Sanctis en su tiempo? Si concebimos
estas actitudes como "ejemplares", hay que establecer: 1) en qué ha
consistido tal ejemplaridad; 2) qué actitud es la que corresponde hoy, es
decir: qué intereses intelectuales y morales corresponden a aquellos que
predominaron en la actividad de De Sanctis y le imprimieron una dirección
determinada.
*
Cfr. Giovanni Gentile, Torniamo a De Santis, in "Il Quadrivio",
6 de agosto de 1933 cit.; cfr nota 1 en el Cuaderno 17 (IV), § 38.
No se puede decir que la biografía de De Sanctis,
aun siendo en lo esencial coherente, haya sido "rectilínea", como comúnmente
se cree. En la última etapa de su vida y de su actividad, De Sanctis dirigió
su atención a la novela de forma "naturalista" o "verista"
que fue, en Europa Occidental, la expresión "intelectualista" del
movimiento más general de "ir al pueblo"; del populismo de algunos
grupos intelectuales en el último período del siglo pasado, luego del ocaso
de la democracia cuarentiochesca y el advenimiento de grandes masas obreras
debido al desarrollo de la gran industria urbana. Es necesario recordar de
nuestro autor su ensayo La Scienza e la vita, su
paso a la izquierda parlamentaria, el temor a las
tentativas ultra conservadoras veladas por formas pomposas, etc.
De
Sanctis expresaba: "Falta la fibra porque falta la fe. Y falta la fe porque
falta la cultura."** Pero ¿qué significa "cultura" en este
caso? Indudablemente significa una "concepción de la vida y del
hombre" coherente, unitaria y difundida nacionalmente, una "religión
laica", una filosofía que se ha transformado en "cultura", es
decir, que ha generado una ética, un modo de vivir, una conducta cívica e
individual. Esto exigía, ante todo, la unificación de la "clase
culta" y en tal sentido trabajó De Sanctis con la fundación del Círculo
filológico, que tendría que haber determinado "la unión de todos los
hombres cultos e inteligentes" de Nápoles; pero exigía especialmente
una nueva actitud hacia las clases populares, un nuevo concepto de lo que es
"nacional", más amplio, menos exclusivista, menos
"policial", por así decir, diferente del que tenía la derecha histórica.
Es este aspecto de la actividad de De Sanctis el que es necesario aclarar, este
elemento de su actividad que, por otra parte, no era nuevo, pues representaba
el desarrollo de gérmenes ya existentes en toda su carrera de literato y de político.
** Cfr. nota 3 en el Cuaderno 17 (IV), § 38
Texto C (está en LVN, 5-6): es utilizada la segunda parte de un texto A del Cuaderno 17 (IV), § 3: Litteratura Popolare, cfr en particular pp. 16 bis - 17 (Q, 1940.41)