23
(VI) 6. Qué se debe hablar. Es
evidente que, para ser exactos, debe hablarse de lucha por una "nueva
cultura" y no por un "nuevo arte" (en sentido inmediato). Tal vez
tampoco pueda decirse que se lucha por un contenido nuevo del arte, que no podría
ser pensado abstractamente, separado de la forma. Luchar por un nuevo arte
significaría luchar por crear nuevos artistas, lo cual es absurdo, ya que éstos
no pueden ser creados artificialmente. Se debe hablar de lucha por una nueva
cultura, es decir, por una nueva vida moral, que no puede dejar de estar íntimamente
ligada a una nueva intuición de la vida, hasta convertirla en una nueva manera
de ver y sentir la realidad, y, por consiguiente, en un mundo íntimamente
connaturalizado con los "artistas posibles" y con las "obras de
arte posibles".
Que
no se puede crear artificialmente a los artistas no significa que el nuevo
mundo cultural por el cual se lucha, provocando pasiones y calor de humanidad,
no suscite necesariamente "nuevos artistas". Por eso no se puede
decir que Fulano o Mengano se convertirán en artistas, pero sí se puede afirmar que del
movimiento nacerán nuevos artistas. Un grupo social nuevo que adviene a la vida
histórica con una postura hegemónica, con una seguridad en sí mismo que antes
no tenía, no puede dejar de suscitar desde su íntima personalidad, una fuerza
suficiente para expresarse completamente en un cierto sentido.