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(XIII) 79. ¿Crítica
de lo "inexpresado"? Las observaciones hechas por mí podrían dar lugar a la
objeción de que se trata de una crítica de lo inexpresado, una historia de lo
inexistente, una búsqueda abstracta de plausibles intenciones jamás
convertidas en poesía concreta, pero de las cuales quedan rasgos exteriores en
el mecanismo de la estructura. Algo semejante a la posición que frecuentemente
asume Manzoni en Los Novios, como cuando Renzo, luego de haber errado en
busca del Adda y de la frontera, piensa en la trenza negra de Lucía (!) ... y
contemplando la imagen de Lucía ( !) no intentaremos decir lo que sintió;
el lector conoce las circunstancias y se lo figurará". Aquí también
conociendo las circunstancias,* podría tratar de
"figurarse" un drama.
* 4 (XIII) 80. Plinio recuerda que
Timanto de Sicion había pintado la escena del sacrificio de Ifigenia velándole
el rostro a Agamenón. Lessing, en Laocoonte, por vez primera (!)
reconoce en este artificio no la incapacidad del pintor para representar el
dolor del padre, sino el sentimiento profundo del artista que a través de los
gestos más desgarradores del rostro no habría sabido dar una impresión tan
penosa de infinita pesadumbre como con esta figura velada, cuya faz está oculta
por la mano.
En la pintura pompeyana del sacrificio de Ifigenia,
diferente por su composición general de la pintada por Timanto, la figura de
Agamenón también aparece velada. De estas diversas representaciones del
sacrificio de Ifigenia habla Paolo Enrico Arias en el "Bolletino
dell'Intituto Nazionale del dramma antico di Siracusa", artículo resumido
en el "Marzocco" del 13 de julio de 1930. En las pinturas pompeyanas
existen otros ejemplares de figuras veladas: Medea que asesina a sus hijos.
Luego de Lessing, cuya interpretación no es del todo satisfactoria, ¿ha sido
tratada nuevamente esta cuestión?
La
objeción tiene apariencia de verdad. Si no podemos imaginarnos al Dante
poniendo límites a su expresión por razones prácticas (como le ocurre a
Manzoni que, por "razones
de moral católica", se propone no hablar del amor sexual ni representar
las pasiones en su plenitud), el hecho habría ocurrido entonces por "tradiciones
del lenguaje poético" que, por otro lado, Dante no siempre habría
observado (Ugolino, Mirra, etc.), "reforzadas" por sus sentimientos
especiales para con Guido. Pero ¿se puede reconstruir y criticar una poesía si no es en el mundo de la expresión
concreta, del lenguaje históricamente realizado? Por consiguiente, no fue un
elemento "voluntario",
"de
carácter práctico o intelectivo" quien despuntó las alas al
Dante. "Voló con las alas que tenía" por así decir, y no renunció
voluntariamente a nada.*
* Sobre este argumento del neomaltusianismo artístico de Manzoni cfr. el librito de Croce Alessandro Manzoni (Saggi e disccussioni), Laterza, Bari, 1930, N. de la E.] y el artículo de Giuseppe Citanna en la "Nuova Italia" de junio de 1930.