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(XXVII) 145. Consenso de las naciones o de
los
"espíritus selectos". ¿Qué debe
interesar más a un artista con relación a su obra? ¿ el consenso de la
"nación" o el de los "espíritus selectos"? ¿ Pero puede
haber separación entre "espíritus selectos" y "nación"?
El hecho de que el problema haya sido planteado en estos términos y continúe
siéndolo, muestra por sí mismo una situación históricamente determinada de
separación entre los intelectuales y la nación.
¿Y
quiénes son los "espíritus" considerados "selectos"? Cada
escritor o artista tiene sus "espíritus
selectos", es decir, que en la realidad se manifiesta una disgregación de
los intelectuales en corrillos y sectas de "espíritus selectos",
disgregación que depende justamente de la falta de adherencia a la nación-pueblo,
del hecho de que el "contenido" sentimental del arte, el mundo
cultural, está separado de las corrientes profundas de la vida
popular-nacional, que permanece disgregada y sin expresión. Todo movimiento
intelectual se convierte o vuelve a ser nacional si se ha verificado una
"ida al pueblo", una fase "Reforma" y no sólo una fase
"Renacimiento" y si las fases "Reforma-Renacimiento" se
suceden orgánicamente y no coinciden con fases históricas distintas (como en
Italia, en la que entre el movimiento comunal [reforma] y el del Renacimiento,
ha existido un hiato histórico desde el punto de vista de la participación
popular en la vida pública).
Aunque se comience escribiendo "novelas de folletín" y versos
de melodrama, sin un período de ida al pueblo, no puede darse un
"Renacimiento" ni una literatura nacional.